Fases de atención

Introducción

Nuestra tutela se basa en un concepto dinámico. Los jóvenes pasan por diferentes fases durante su duración en el proyecto. Incluso en estas fases se puede cambiar la tutela si es necesario para el desarrollo del niño.

Siempre se trata de las necesidades de los jóvenes y la atención se programa sobre esta base. Llamamos a este enfoque „apoyo individual dinámico e intensivo“.

Esta primera conexión puede tener lugar en una fase de compensación en forma de un proyecto de viaje, que puede durar hasta un máximo de 3 meses.

Las crisis no son una ruptura en nuestro trabajo. Provocan un cambio natural (incluido el tutor, si es necesario) y son parte del desarrollo de los adolescentes de los cuales uno puede emerger más fuerte juntos.

A intervalos regulares (semanal o mensual, dependiendo de las necesidades de los adolescentes y / o del tutor) hay una conversación con el director educativo, donde se revisa la situación actual de la situación y (si es necesario) se modifica, hay informes que las metas alcanzadas y los nuevos objetivos establecidos en su conjunto.

Fase residencial y de orientación

Esta fase comienza con la llegada del tutor y la presentación del adolescente. Esta presentación incluye, por ejemplo, la disposición y organización personal de su habitación y hogar, caminatas con el tutor, viajes al área inmediata o conocimiento del entorno social más cercano (vecinos). La vida diaria y la continuidad de una convivencia „normal“ con el tutor están en primer plano. Los adolescentes deben darse cuenta de que están en un lugar protegido y aceptarlo.

Paso a paso se lleva a cabo la integración del adolescente en el proyecto, con los contactos con el resto del grupo y, si es necesario, el inicio de la terapia.

En esta etapa, es posible reconocer los intereses y fortalezas de los jóvenes, mostrarlos o llevarlos al punto en que ellos mismos reconozcan sus recursos. El tutor puede capturar y reforzar estas fortalezas en su trabajo diario, que es un reconocimiento diferenciado del rol de cada individuo.

Los jóvenes tienen que asumir la responsabilidad y encontrar su papel personal.

Se les ofrece actividades educativas experienciales porque obtienen más fondos propios de estas experiencias y aumentan la autoestima del adolescente.

Fase de estabilización

El punto central de esta fase es el fortalecimiento de la personalidad, el desarrollo de la capacidad de relación y la promoción de la propia capacidad de acción.

En esta etapa, los jóvenes se responsabilizan más de sí mismos y de la comunidad con la que viven. Para hacerlo, ayudan con una mayor cantidad de tareas domésticas o aprenden a administrar el dinero de bolsillo.

Las unidades de aprendizaje pueden ser más intensivas, y los jóvenes deberian alcanzar al menos un tίtulo de secundaria.

Los jóvenes aprenden a pensar sobre su familia y su propia posición en ella, a encontrar su papel en la estructura de la relación y, si es necesario, a redefinirla. Por esta razón, se estimula el contacto telefónico regular con los padres y estas conversaciones se analizan en conjunto. Si no hay contacto en este momento, los tutores intentarán restaurarlo.

Gracias a la instrucción intensiva 1: 1 o 1.5: 2, es posible que se pueda establecer una relación de confianza entre el tutor y el adolescente, lo que permite descubrir, confrontar y aprender para evitar o evitar los temores. Aprende a protegerte de ellos. Para esto, las sesiones terapéuticas semanales pueden ser muy útiles.

Fase de integración y autonomía

El objetivo es el desarrollo de una perspectiva de vida autónoma, que incluye tratar con la propia planificación de la vida. Los jóvenes pueden demostrar sus propias habilidades y descubrir su propia orientación en varias clases prácticas.

En esta fase, el adolescente está lo suficientemente estabilizado para contactar a otros adolescentes en su entorno inmediato (por ejemplo, en el centro deportivo) sin recurrir a sus viejos patrones de comportamiento. Se reduce el acompañamiento del tutor.

En las primeras etapas, los planes y las tareas diarias se realizaron y se realizaron en conjunto. A partir de ahora, los jóvenes tienen que diseñar sus propios proyectos, planificarlos y organizarlos. Para los jóvenes existe la posibilidad de alquilar un lugar para vivir y hacer su vida cotidiana autónoma. Este es el caso de la atención sin cita programada o si la atención se proporciona en una parte independiente de la „casa“ que garantiza la vigilancia las 24 horas del día. Se toman los primeros pasos para regresar a Alemania (por ejemplo, prepararse para un trabajo, buscar un lugar de capacitación o prepararse para regresar a la familia).

Intervención en crisis

Inicialmente, la intervención tiene lugar fuera de la vida cotidiana del proyecto. Durante este tiempo, el joven viaja solo con el tutor. Desde el punto de vista del tiempo, esta fase puede durar varias semanas. Durante este tiempo, se debe establecer una conexión entre el tutor y el adolescente.

Esta fase también se utiliza para diagnosticar los recursos y los diversos problemas.

De este modo, se habilita a la persona joven la posibilidad de un „nuevo comienzo“.

El regreso a Alemania

El regreso a Alemania debe estar muy bien preparado y planeado, y todas las personas involucradas con el adolescente (educador, familia, ministerio de jóvenes responsable) tienen que cooperar para evitar una recaída en los patrones de comportamiento anteriores y facilitar el retorno.

Esto implica:

  • Regreso a la familia de origen o alojamiento en una especie de convivencia supervisada.
  • Finalización de la escuela o inicio de la formación profesional.